domingo, 26 de junio de 2011

Requiem por una tabla de planchar

Aparece en la madrugada de ayer, el cadáver de esta tabla de planchar que durante más de una década fue sometida a excesos por su dueña.

Valladolid
Una llamada de teléfono alertó en la madrugada de ayer a los agentes policiales de la presencia de  una tabla de planchar sin pulso y con claros síntomas de violencia. Su dueña, S.C.C ha pasado  ya a disposición judicial y es la principal sospechosa del homicidio. La acusada sostiene que su tabla de planchar ya venía dando muestras de mala salud durante años, pues sufría de camisositis y calcificaciones laterales además de cojera congénita y añade que "se trata de muerte natural", mientras el testimonio de otros electrodomésticos pone en duda la inocencia de la dueña. El microondas dice ser utilizado para descongelar pollos  sin posibilidad de descanso y a la máxima potencia, declaración respaldada por la fregona y la lavadora que han querido contar algunas de las prácticas abusivas de S.C.C para este medio: "algunas veces me retorcía tanto la cabeza que mis pelos cambiaban de color y cuando yo protestaba, ella me amenazaba con matarme para hacerse una peluca", declara compungida la fregona que ha preferido  permanecer en el anonimato.
Sobre estas líneas, la tabla de planchar yace en ele suelo aún con restos de herrumbre.

La magistrada encargada del caso, Doña Marisol Cagurrín Peláez  explicó que la imputada podría enfrentarse a sendas penas de 10 años de cárcel y a trabajos para la comunidad de vecinos.
Familiares y amigos acompañarán esta tarde a la desconsolada esposa de la fallecida en un funeral multitudianario donde no faltarán representantes de todos los partidos políticos y de la asociación española de mutilados del hogar así como de la ADDE ( asociación para el derecho al descanso del electrodoméstico) cuyo secretario Palomino Peláez de Colchón afirma que " por desgracia cada vez son más los casos como este"
En la foto se muestra el último trabajo realizado  por la difunta, antes de ser difunta, claro está

En la foto de la izquierda, la esposa de la fallecida, visiblemente afectada, da la espalda a las cámaras y no ha querido aún hacer declaraciones.

martes, 10 de mayo de 2011

Los zapatos

Los zapatos parecen seres inocentes inventados para darnos calorcito y protegernos los pies, pero en realidad llevan significados añadidos y encierran verdades crueles de la humanidad. Los seres humanos inventaron los zapatos para subyugarse, para limitarse y empequeñecerse mutuamente.
Los pueblos y las gentes somos manipulados por nuestros zapatos y hasta ahora no nos habíamos dado cuenta. Cada vez que nos ponemos un zapato estamos aceptando una disposición hacia el mundo y eso es un peligro y una gran responsabilidad. Si en esta audiencia alguien lo duda que me diga entonces por qué no hay monjas con tacones de aguja. La monjas, hasta lo que yo sé, sólo pueden llevar zapatos marrones o azul marino, de tipo ortopédico y ancho especial, o sandalias muy austeras con calcetines para los horrores del verano. Todo vale para calzar a una monja a condición de que sea feo y cuanto más feo mejor. Por la fealdad de los zapatos de una monja se puede medir perfectamente su fe y su vocación. A las monjas cuando se hacen monjas les hacen firmar una cláusula secreta por la que tienen que sacrificar la única coquetería que les quedaba destapada: la de los pies. Una monja además de serlo tiene que parecerlo, por eso las monjas con sus zapatos tienen que dar suficientes muestras de austeridad para ser convincentes, (algún día se probará científicamente que la austeridad no está reñida con el buen gusto). Y de esta manera los zapatos de las monjas ponen en evidencia la hipocresía de la Iglesia.

Pero las monjas no son las únicas: las reinas y las princesas tampoco pueden llevar los zapatos que quieren. El verdadero deseo de una reina es asistir a la boda de otra reina en chanclas de piscina, pero eso es algo que no permitirían nunca los del protocolo de la casa real. Una Reina tiene que llevar zapatos elegantísimos a juego con todos sus vestidos, así que los pies de una reina se pasan la vida estrenando zapatos para un rato. Zapatos que pasado ese rato no volverá a ver nunca y pagando por ello un buen precio en juanetes reales. Las reinas nunca repiten zapatos. No pueden, aunque encuentren unos preferidos. Pobres reinas. Pobres princesas. Todas sueñan con el día de su rebelión cuando en medio de la recepción del Emir de Catar y la jequesa Mozah Bint Nasser, se quiten los tacones protocolarios para clavárselos en el cogote a los jeques y se saquen del bolso unas chanclas naranja fosforito del Carrefour con estampados de Bob Esponja. Entonces se abrirá el cielo y aparecerán los de Maita Vende Ca para hacer la banda sonora de ese momento tan culminante, se llevarán a la reina a cuestas loca de contenta y agitando sus juanetes recién liberados.

Para subyugar a las mujeres en general se inventaron, entre otras cosas, los zapatos de tacón. Nos convencieron de que estábamos muy guapas y estilizadas viendo el mundo desde ahí arriba. Pero la verdad es que se inventaron para que llegáramos las últimas a los sitios y así dar ventaja a los hombres. No hace falta ser muy listo para saber quién llegará antes a la salida en caso de incendio. En El Coloso en llamas las últimas en salir fueron las mujeres con zapatos de tacón. Muchas de ellas no salieron y murieron calcinadas dejando un cadáver muy estilizado. Yo no tengo por vocación dejar un cadáver estilizado. Y esto del incendio es aplicable en caso de alarma nuclear, terremoto, tsunami, las rebajas más golosas del Corte Inglés, la presidencia de la OPEP y los gobiernos. A ellos no les interesa que lleguemos las primeras.

Como alternativa al zapato de tacón se inventaron las "bailarinas" o "francesitas", que gozan de mejor fama por no causar ampollas ni dolor aparente pero con las que tampoco puedes salir corriendo en caso de incendio. Otra engañifa. Yo desde aquí voy a aprovechar la oportunidad que me brinda mi propio blog para mandar un mensaje a los inventores de zapatos para mujer:

“Queridos inventores de zapatos para mujer:
(Sé que sois los mismos que habéis ideado la depilación con cera caliente, el burka y el garrote vil)
Gracias por no hacernos creer que nos estilizan los zancos con clavos, o las albarcas con brasas en el interior. Gracias por haber ideado solamente tacones de una altura máxima de 20 centímetros in pro de nuestra esbeltez, pero tomad nota: las mujeres no queremos zapatitos de cristal, ni príncipes que nos los pongan, ni francesitas para esperar en una torre a ser rescatadas. No queremos ser esbeltas ni comer perdices, así que adapten por favor su producción a la demanda. Lo que necesitamos son zapatos para poder salir corriendo sin poner en peligro nuestra integridad física.
Algunos zapatos son especialmente perversos: llevan de premio una maldición. Es el caso de los zapatos de rejilla, casi extintos, que hacen de quién los lleva puestos una especie de penitente desconsolado. Los dueños de unos zapatos de rejilla suelen ser abuelos que vagan como almas en pena por las ciudades haciendo recados para toda la familia. Detrás de unos zapatos de rejilla hay siempre un abuelo maltratado: abuelos que bajan a hacer la compra, abuelos que bajan a hacer la quiniela de sus hijos y nueras, abuelos que bajan la basura, abuelos que recogen a los nietos del colegio, abuelos que cocinan, abuelos a los que se empaqueta y envía por packexpress sin ni siquiera poner “ frágil” para estar un mes en casa de cada hijo, y abuelos sin dentadura a los que se les quita el dinero de la pensión para comprar a la familia bonitos zapatos.
Estos abuelos tuvieron vidas plenas hasta que metieron sus pies en unos zapatos de rejilla. Los zapatos son jaulas con trampas mortales que alteran el rumbo de nuestro destino; hay zapatos muy pulidos que nos cambian la afiliación política, otros de punta estrecha que convierten los buenos maridos en mujeriegos mitómanos, plataformas que agravan la voz, sandalias de gladiador romano para aligerar conciencias, zuecos que amplifican la maldad de la enfermera, botas de agua para contar chistes malos y sandalias para que te dejen plantado (que son las que llevo yo ahora).
Los zapatos acaban con nuestra libertad y esto lo saben muy bien los niños que son sabios en miniatura y tienen una cosmovisión desintoxicada. Los pies de los niños quieren estar libres de cargas. Si los niños tuvieran canas y gafas nos creeríamos todo lo que dicen.
Yo necesitaba unos zapatos y llevaba meses buscándolos pero ahora que conozco los entresijos de la conspiración zapatil, y veo los escaparates tan llenos de amenazas primavera-verano, prefiero quedarme descalza para siempre. Lo siento, pero ando desatadamente feliz y no pienso dejar que unos zapatos me arruinen la fiesta.
Algún día me agradecerán el sobreaviso: escuchen a los niños, rehuyan de todo lo sensato y si no queda más remedio, por favor, antes de que sea demasiado tarde, piensen bien dónde meten los pies.

viernes, 8 de abril de 2011

Willow se mosquea

Tengo a Willow muy mosqueado ultimamente y eso es algo que nos da a las tres mucha risa. Por si alguno todavía no lo sabe, Willow es mi vecino. Un vecino único y exclusivo que sólo encontrarán ustedes en Galería del coleccionista. Un vecino más que octogenario que abre  la puerta de su casa con batín de terciopelo rojo estilo  mayordomo de  palacio de Buckingham, aunque es de Segovia. Un vecino enganchado a telenovelas a la hora de mi siesta,  que usa Varón Dandy, se tiñe el pelo de color  rubio-folklórica-de-copla  y que además se peina clavando mucho el peine hasta dejarse las rayas marcadas en la cabeza y ya me paro porque el día menos pensado, al mismísmo Willow le va a dar por entrar en internet y buscar en google "Willow" para ver qué pone de  él .Entonces se va a encontrar con esto y a mí se me va a caer el pelo como castigo para que no pueda clavarme el peine haciéndome rayas ni teñirme como la Jurado que son dos de los anhelos más grandes que tengo en esta vida.
Pero volvamos al punto de partida: tengo a Willow mosqueado por varias razones.
Primero porque la señora de la limpieza deja mi felpudo delante de su puerta todas las mañanas y él piensa que soy yo y que es la manera que tengo de hacerle insinuaciones eróticas, así que llama a mi puerta con su batín de mayordomo de palacio de Buckingham para avisarme de que me va a poner el felpudo otra vez en mi sitio. Yo le digo todos los días que vale y que no soy yo quien lo descoloca,  mientras él cierra la puerta farfullando algo como en gaélico batua. 
Otro motivo de mosqueo permanente de Willow es que sospecha que yo tengo la llave del tejado. Este es un mosqueo con memoria histórica y que se remonta al principio de los tiempos, cuando Willow y yo formábamos la cúpula de gobierno de nuestra comunidad de vecinos. Entonces me entregó la llave del tejado y yo tuve la mala suerte de perderla, pero él está convencido de que la tengo escondida con intenciones perversas. Así que de vez en cuando, si estoy en el descansillo de la escalera más tiempo de lo normal, abre la puerta intempestivamente  para pillarme in fraganti justo cuando  cree que voy a subir al tejado para hacer allí un akelarre con mis amigas o para esconder la máquina de hacer matrículas falsas y los bidones con nitrato potásico de las bandas armadas con las que colaboro. 
El pobre Willow sufre mucho pensando que yo tengo la llave del tejado y sufre mucho más cuando tiene que pasar el verano con su hermana en Escarabajosa de Cabezas, provincia de Segovia, si sabe que yo me quedo y me quedo además con la llave que  perdí, pero que él piensa que tengo, para subir al tejado y hacer cosas mucho peores todavía como alojar a los mismísimos terroristas de las bandas armadas de las que hablo antes, y hacer con ellos  fiestorras abertxales con bocatas de txistorra.
Pero el último y definitivo mosqueo de Willow es mi jardín botánico. Con este furor primaveral tenemos el balcón como una selva amazónica. Nos han nacido familias de tulipanes con sus propios hijos biológicos y también adoptivos, un par de Iris muy espigaos,una pobre lavanda recién salida de un cuadro obsesivo-depresivo pero que está poniéndose muy maja gracias a una terapia de choque de desayunos con Brahms, una  melisa tan olorosa como indolente, hierbabuenas, tomates, pimientos y tenemos además semilleros nuevos con caléndulas que nacen con cara de bostezo, estirando los brazos, y para acabar: perejil omnipresente y con ganas de expansión tridimensional con el que podríamos abastecer a un par de legiones del ejército romano. 
 Cada vez que salimos a regar o a ver los progresos de nuestra flora no podemos evitar montar un gran escándalo y entonces aparece la sombra  de Willow  que sube la persiana y se pone unas gafas bifocales de esas que tienen un cuadradito borroso para ver de cerca y el resto del cristal despejao para ver de lejos, y si se atreve incluso sale al balcón, no para hablar con nosotras no, si no para apoyarse en la barandilla y hacer como que espera la llegada de la camioneta de Mercadona, poniéndose la mano de visera para dar credibilidad al asunto.
En el fondo nosotras sabemos que está ahí observándonos, y que quiere pillarnos cometiendo algún tipo de pecado mortal.
Lo que Willow no sabe es que somos felices con nuestra selva de balcón y  que un día de estos en la hora de la siesta, nuestra tomatera trepará imparable hasta el cielo y nosotras treparemos con ella, donde ya no se oiga la banda sonora de "amar en tiempos revueltos" muy lejos de su batín de mayordomo, de su tejado y  de su llave, que estará en el fondo del mar matarile, rile, ron chimpón.

lunes, 7 de marzo de 2011

Mini-invernaderos

Estos dos mini-invernaderos tan guays, llevan una semana en nuestra casa, donde todo, por si alguno no lo sabe, es mini. Están hechos con cajas de Cds y disponen de suelo laminado multicolor, cortinillas de quita y pon de forro de libros que huelen a principio de curso y tejado a dos aguas con ventana regulable para riego con flis-flis y ventilación. Que nadie se atreva a decir que no molan nuestros invernaderos porque en estos momentos las Caviedes viven sólo por y para su contemplación. Esto que digo no es un recurso estilístico, es una verdad como un piano, porque las verdades son lo único grande de nuestra casa: cuando las caviedes se despiertan no piensan en desayunar o vestirse, o encender la tele para ver a Bob Esponja. Cuando las caviedes se despiertan van en pijama como hipnotizadas, cada una desde su cama, con la legaña en el ojo a pegar la nariz en estos invernaderos para ver si hay novedades. Las novedades, que se han hecho esperar un poco nos tienen locas de atar. Tenemos dos mini-brotes de violeta y tres  puntos verdes que serán futuras caléndulas. Un total de cinco milagros recién nacidos en nuestras incubadoras de última generación.
El porqué una semilla que llevaba años tan tranquila, y tan quieta, le da por germinar y empezar a ser otra cosa es un misterio muy divino. Hay semillas con ganas de nacer y hacerse planta y un día sienten un calorcillo especial, un poco de humedad y dicen, para sus adentros, "cómo me apatece germinar, oye"  y van y germinan. Luego hay semillas insulsas que prefieren quedarse toda la vida hechas una pelotilla. Cuando yo verbalicé esto mismo con la nariz pegada al invernadero, Lucía me dijo muy seria: "mamá las semillas no piensan, pero saben que tienen que nacer porque lo saben y punto". Tomar un café, ver Bob Esponja o asistir en directo a la entrega de un óscar después de presenciar en tu propia casa un milagro (y ¡en pijama!) cobra un sentido muy relativo.
Lo de poner cartelitos con los nombres de las cosas no es un asunto mío. Yo me imagino que servirá de ayuda a la pobre planta que nace desorientada y no sabe si es un pimiento de piquillo o una col y me pregunto también qué pasará con las plantas transexuales si por ejemplo se sienten cebollinos pero biológicamente son zanahorias. Definitivamente poner carteles es un asunto delicado, aunque le da un aire muy García Márquez a mi cocina.

sábado, 26 de febrero de 2011

Mensajería instantánea


Estaba yo en el sofá de mi casa durmiéndome los animales de la 2, que es lo que hago todos los días, si las circunstancias me lo permiten y la conjunción planetaria está favorable, cuando de repente y en un momento de clarividencia en la frontera entre este mundo y el de los dormidos, y justo en el lapsus en que un bonogo macho del río Congo despiojaba a su cría, me vino a la cabeza un recuerdo de infancia. He llegado a pensar que debido a algún mecanismo de transmisión neuronal , la visión del bonogo llegada a mi cerebro, conectó con mi pasado de mono a través de los siglos, o lo que es lo mismo, freudianamente hablando: sufrí una regresión. Claro que al parecer, en el proceso de rebobinado, la cinta se me atascó en la infancia de esta vida de ahora, en la que como verán a continuación, también era frecuente la presencia de monos. Pero por favor, no dejen ustedes que me vaya más por las ramas.
Cuando yo tenía unos ocho años pasaban cosas muy divertidas a mi alrededor. Para los que no tuvieron la oportunidad de conocerme por aquellos entonces les diré que yo era una niña común de la transición española, con una timidez bastante enfermiza y el pelo como un jackson five, aunque este es un detalle que salvo el trauma que me acarreó no aporta nada a la historia. (Otro día, y tras una seria entrevista con mis padres, escribiré una entrada sobre las razones que tuvieron para cortarme el pelo como un jackson five. Sin mi pelo a lo jackon five yo no sería lo que soy ahora. Yo tuve que forjarme una personalidad en la vida por culpa de ese pelo)
En aquella época vivía en el mismo edificio mi amiga Henar, justo dos pisos más abajo y quiso la providencia que su habitación y la mía estuvieran alineadas y que nuestras ventanas coincidieran justo una debajo de la otra en el incomparable marco de un patio de luces. Nosotras como ya he dicho, éramos niñas de la transición y la tele de la época era una tele disyuntiva que sólo tenía dos canales; el canal 1 y el canal 2, también llamado: uve hache efe , la programación televisiva era escasa y se repetía: uno podía ver por ejemplo cuatro veces la misma película de tarzán en un año o tener memorizados los diálogos de media docena de pelis del oeste, a base de reposiciones, por lo que los niños del pasado, no sé si por desgracia o por suerte, teníamos que buscarnos entretenimientos caseros y por lo general bastante rupestres. El caso es que mi amiga Henar y yo ideamos un sistema mensajería instantánea desde mi ventana a la suya y viceversa que consistía en anclar un hilo o cordón del sexto al cuarto piso, en cuyo extremo había una pinza de la ropa y con la que dejábamos aprisionados nuestros mensajes.
Creo que es fácil imaginarse la emoción experimentada por un niño del pasado cuando al llegar del cole se lanza literalmente a la ventana de su habitación para tirar de la cuerdecilla y ve cómo una pinza de la ropa va subiendo a su encuentro con un paquetillo de papel más o menos gordo y un suculento mensaje esperando para ser leído.
Hay que decir que el contenido de los mensajes de ambas era bastante tonto, porque lo que en realidad nos molaba, era la parafernalia del invento y el hecho de que nuestra comunicación fluyera día y noche al margen de los adultos. Aquellos mensajes tontos que raramente servían para comunicar una cita con balón y goma en la calle, por lo general no contenían más de dos frases y solían ir acompañados de fotos de insultantes cromos de monos feísimos con los que nos buscábamos mutuamente los parecidos:

“Hola Sara. ¿Qué tal? eres más fea que este mandril siberiano"
“pues anda que tú, pareces este gorila de culo pelao"

No sé a quién se le ocurrió la idea de sacar una colección de cromos de monos feos pero a nosotras desde luego nos dio mucho juego.
Yo deseaba llegar a casa para tirar de la cuerdecilla y deseaba ser insultada con la cara de algún mono. Son cosas inexplicables de la infancia, qué quieren que les díga;el sentido de la dignidad de los niños y el de los adultos es distinto.
Nuestro invento que yo recuerde nos duró varios meses, durante los que se multiplicó el número de usuarios. Un montón de hermanas que vivían en el primero quisieron unirse a nuestra red de mensajería instantánea. La señora del quinto que veía lo bien que nos lo pasábamos y en vista de que nuestra pinza hacía uso de su espacio aéreo, nos invitó a aceptar a su niño en el juego bajo sutiles amenazas implícitas, así que en un momento dado en el patio de luces, además del cordaje horizontal decorado de sábanas y bragas, había toda una maraña vertical de lanas y pinzas de colores: del sexto al cuarto, del sexto al primero, del cuarto al primero, del quinto al cuarto y del quinto al sexto.
El juego necesariamente acabó mal; los insultos sobre monos se multiplicaron, los de los pisos intermedios no podían resistir la tentación de interceptar los mensajes que veían pasar delante de sus narices y las madres, que también interceptaban los mensajes y con mucho menos sentido del humor que nosotros acabaron muy ofendidas por los parecidos de monos dirigidos a sus hijos ;si mal no recuerdo, la cosa tocó fondo con un gorila albino con los morros en posición de silbar que resultó ser bastante parecido a su destinatario. La tensión ambiental de madre a madre fue en aumentó en los ascensores y entre todas conspiraron por el final de nuestros hilitos asesinos alegando una razón políticamente correcta: “el día menos pensado tenemos un disgusto"
“tener un disgusto”es uno de los eufemismos preferidos de las madres para referirse a la muerte por accidente de un hijo.
Unos años después, en plena adolescencia, con mi amiga Raquel que vivía una calle más allá y sobretodo con el objetivo de traficarnos informaciones secretas sobre algún chico que nos gustaba o cosa similar, ideamos el mensaje-ladrillo: otro paso más en la evolución de la mensajería instantánea, aunque en realidad de instantáneo tenía bastante poco. El mensaje-ladrillo: consistía, como su propio nombre indica en dejarse información escrita en papelitos que eran enrollados a modo de pergamino y metidos en el agujero de un ladrillo. Este ladrillo con su agujero estaba en alguna pared de un lugar de paso de ambas y era visitado al menos dos o tres veces al día. El mensaje-ladrillo tenía el inconveniente de que algunas veces el emisor había empujado demasiado el pergamino y para sacarlo, el receptor tenía que buscar un palito o si se atrevía intentar hurgar y hurgar con su propio dedo. Nuestro ladrillo-mensajero estaba en un solar de la calle Rioseco que por aquella época era un sitio inhóspito. Los únicos conocedores de la existencia del ladrillo-mensajero, además de Raquel y yo eran nuestra respectiva prole de hermanos pequeños, a los que solíamos llevar cada una a modo de sombra, pero que a veces se adelantaban para robar o cambiar nuestros mensajes, así que perfeccionamos aún más el asunto. El solar tenía una puerta cochambrosa de madera siempre abierta a la que nosotros  pusimos un candado y luego por una cuestión puramente estética el agujero del ladrillo  fue taponado por un corcho de botella. No pudimos evitar poner un toque de glamur.
Estas imágenes de mi infancia-adolescencia podrían ser el escenario de una peli de Guédiguian, pero son verdad de la buena. Sus protagonistas existen y pueden dar fe. Nuestro barrio era así; y los niños de los ochenta de mi barrio fuimos los precursosres directos del e-mail, le pese a quien le pese, sabíamos que internet tarde o temprano iba a llegar a nuestras vidas, reinventamos el planeta de los simios y creimos que las pinzas de la ropa eran palomas mensajeras. Entonces no se necesitaba mucho más.
Que hablen por favor los aludidos





sábado, 5 de febrero de 2011

Anuncios antiguos con mucha miga (parte 1)

Esto que ven en la foto podría ser sencillamente una escena de Cine de Barrio, pero se trata ni más ni menos que de una joya de la publicidad de todos los tiempos, que además ha llegado a mis manos  para mi regocijo y usufructo y que ahora ¡oh lector afortunado de este blog! también voy a compartir contigo y con el resto de la humanidad. Hace unos años rebuscando en una de esas ferias del libro antiguo y de ocasión, epicentro de frikis como yo, me encontré con ejemplares casi sin estrenar de revistas de los años 30 y 40; publicaciones exquisitas para señoras burguesas y rimbombantes aristócratas con toda suerte de títulos nobiliarios colocados detrás del nombre  como una ristra de ajos. Encontré exactamente dos ejemplares de Lecturas de 1929 y 1933, otro de Blanco y Negro de 1924 con una portada Art déco que fue un flechazo, con unas crónicas de sociedad que mucha risa, y fotonovelas de amor por entregas con títulos como "Brígida y su boda" (y con eso lo digo todo) y la joya entre las joyas: un ejemplar de "El hogar y la moda" con el que a cualquier feminista le daría un ataque epiléptico. Jugosísimas piezas de museo que inventario porque junto al cartel gigante de Chavela Vargas que tengo encima de la cama, será lo que hereden mis hijas, las hijas de mis hijas y las hijas de las hijas de mis hijas cuando yo para ellas sea lo que son para mí las dos mujeres de la foto. Es triste decirlo pero es así. Por muy moderna e importante que te creas, vas a pasar a mejor vida sin pena ni gloria, salvo que algún friki del futuro quiera reirse un poco a costa de los últimos vestigios de tu existencia, que es lo que voy a hacer yo a continuación:
Atentos al eslogan "No es fácil explicar esto, pero las señoras elegantes deben saberlo". Así que Kotex viene a ser la primera marca de compresas de la historia de España. Bueno, eso es lo que suponemos y concluimos de tan sugerente nombre "Kotex", una  mezcla entre   cotton y sex para un producto impronunciable por su naturaleza satánica y que además viene en caja. Y es que ustedes no lo saben pero quien se atrevía a pronunciar "regla" "periodo" o "menstruación" en los años 40, se quedaba petrificado para siempre como si hubiera cruzado la mirada con una gorgona. Eso es exactamente lo que les ha pasado a las dos señoras de la foto: la madre, Doña  Eugenia Sánchez de Irujo y Orujo de Liébana, Wallz  de Montalvo, Condesa de Valdeolivos (de soltera Eugenia Solórzano) junto a su hija Encarnita mientras le intentaba explicar algo que no es fácil de explicar pero que toda señora elegante debe saber. Imaginemos el diálogo:
- Encarnita querida, no es fácil explicar esto pero las señoras elegantes deben saberlo.
- Madre ¿a qué se refiere?
- Tú sabes Encarnita, hija mía, que hay días en que un mujer sufre inevitables molestias debido a eso, ya me entiendes, querida, no me hagas pronunciarlo, no es fácil  explicar esto pero las señoras elegantes deben saberlo. Tú eres elegante y señora, luego tú debes saberlo, es un silogismo sencillo aunque no te guste, Encarnita.
- Madre, ¿insinúa usted que Alfonso Saéz de Tejada se ha casado con otra?
- Encarnita querida, nunca fuiste muy lista pero por una vez en tu vida, escucha y procesa atentamente lo que voy a decirte: hay en el mercado un producto nuevo y exclusivo para señoras elegantes que te ayudará a estar más cómoda en esos días difíciles ¿entiendes Encarnita?
- Madre, ¡que atrevimiento! no estará usted queriendo hablar conmigo sobre el periodo?
Y así es como Encarnita se quedó petrificada para siempre y atravesándonos con su mirada del más allá, a los del más acá y dicho sea de paso, poniéndonos los pelos como escarpias.
Su madre, que si se fijan bien en la foto  estaba muy pegada a ella, sufrió el mismo hechizo por contacto de iones negativos alfa y también quedó petrificada para siempre mietras pensaba "ay hija mía, qué tonta eres", aunque esto es algo que solo veo yo, que puedo leer los pensamientos petrificados. Es un don que tengo y que también heredarán mis hijas y las hijas de mis hijas.
En la próxima entrega: Tricofero Padró, el poderoso crecepelo a 2 pesetas el frasco. ¡No se lo pierdan!

martes, 25 de enero de 2011

Receta para sobrevivir a un domingo



Ingredientes para 3 personas:
- un par de niñas en edad de dar la lata
- una madre al borde del colapso mental
- el aburrimiento típico de un domingo por la tarde
- la ralladura del coco de la madre
- un montón de cosas importantes que hacer en lugar de las magdalenas ( es condición imprescindible para aumentar las ganas de hacerlas)

Preparación:
- se ponen las niñas en remojo 48 horas antes para que se vayan ablandando
- A continuación se deja a estas mismas niñas ablandadas cascar un huevo. Observará que el resultado es una escena histriónica con todo tipo de grititos y esparajismos con los brazos. Es totalmente normal. No debe asustarse. De hecho ese es el estado ideal para que con sus bracitos de turbina batan los huevos y los dejen en su punto. Después de batir los huevos, las niñas ablandadas están exhaustas y ya no gritan más.
En este momento vaya añadiendo poco a poco la madre al borde de un colapso mental hasta formar una masa esponjosa con olor a vainilla.  Las madres al borde de un colapso mental agradecen mucho estas sesiones de spa casero con aromas  afrodisíacos. Y por último, no olvide añadir la ralladura del coco de la madre. Antes de echar  la masa en los moldes para magdalenas, saque con un colador a las niñas ablandadas y  a la madre al borde de un colapso, que por su naturaleza no están hechas para ser metidas en moldes.
Precaliente el aburrimiento típico de un domingo  por arriba y por abajo e introduzca las magdalenas durante 20 minutos. Bon appetit!

Nota: para un resultado superesponjoso, deje a la madre en remojo escuchando Radio María- La gracia de una presencia- Su batir de alas será tal que tendrá las magdalenas más centrifugadas y pomposas de todo el vecindario.

viernes, 14 de enero de 2011

Pensaba la piedra que su soledad era un rasguño blanco en las entrañas

domingo, 2 de enero de 2011

Lobo viejo con trastorno antisocial adorando a una luna de empanadilla congelada.
Familia monoparental gatuna en medio de ninguna parte, a ratos feliz, casi siempre cansada.  Madre-gata desorientada. Se pregunta. ¿quién soy? ¿a dónde voy? ¿de dónde vengo? ¿qué hay después de la muerte? ¿qué pongo de comida?
Efectos del progresismo trasnochado en pajaritas cuarentonas.Grupo de amigos integristas-solidarios y super informados. Sólo comen pollo ecológico,entre ellos no hablan de cosas personales porque les interesa más el pueblo mapuche , llaman a la tierra pachamama y se creen en posesión de la única verdad. Humor limitado que no creen compatible con el interés por el apartheid palestino y cosas serias.  Obsérvese el parecido monocromático y ordenado con la familia nuclear y patriarcal.  ( en la foto; una pajarita líder espiritual lleva hipnotizadas a otras seis hacia una manifestación nudista en bicicleta por el cultivo sostenible de la berenjena de Almagro) ¡Salud y resistencia! 

Dinosaurias glamourosas solteras. Viven juntas en una villa toscana. Invierten sus ahorros en depilación de escamas láser de patas e ingles. Tenían un vecino macho-dominante  que se mudó sin dar explicaciones. Suelen bromear sobre los años que cumplen.

Elefantitos soñadores huérfanos, sometidos al ostracismo de su tribu. Se van... cantando mornas y moviendo el culo.
Vecino de las dinosaurias glamurosas. Sobrevivió al meteorito del Yucatán, a la nube de polvo, a las dos bombas atómicas y protagonizó varias pelis de Steven Spielberg. Auténtico galán de zarzuela: las dinosaurias de distintas épocas caían rendidas a sus pies, provocando terremotos en varios kilómetros a la redonda. Sufre halitosis y es fotosensible por lo que se trasladó de la Toscana al Valle de Aosta.

II Congreso internacional de pajaritas cirujanas cardiovasculares. Programa 8:00.Recepción de participantas (informal: sin pajarita, por favor)
 8:30 Conferencia a cargo de la doctora Smith. ¿se transplanta el amor cuando se transplanta el corazón?
11:00 Charla-coloquio: la gestación del huevo con marcapasos
12:30 pausa y café con degustación de alpistes
13:00 taller: reanimación de codornices en estado de coma etílico
14: 00 Comida
17.00 Conferencia aburridísima sobre la patología cardiaca en la golondrina líder migratoria (que es la que va delante)
19.00 Debate: ¿se hiela el corazón de los pingüinos?
20.00 Ceremonia de clausura de picos y fiestorra con gorros y matasuegras


miércoles, 29 de diciembre de 2010

Se me fue la olla...

                                   

 Familia nuclear patriarcal y católica de pajaritas en el momento de dirigirse a misa. Son puntuales. Saben lo que van a comer cada día de la semana y en su mesa no se admiten ni chistes ni risitas.  El hijo pequeño quiso estudiar Bellas Artes en Salamanca pero su padre le acotó las posibilidades entre: médico como su abuelo, abogado como él o empresario. El hijo mediano se tiró un pedo sin querer en el sofá y todavía está castigado. Algunos días al año para divertirse van a los parques de atracciones y les entra una risa muy tonta.


Familia gatuna extensa con tendencia a la obesidad mórbida. El padre y la madre se conocieron en una fiesta hippie mientras comían un bocata de foie auténtico francés.  Conviven con sus tres hijas gatas: Maribruna, Maricastaña y Maritrigueña en el tejado de hojalata de una maquila. Granada (España). Completan la familia además, dos abuelas viudas amantes de la copla que maúllan como locas cuando escuchan a Carlos Cano.
Más o menos una vez al mes hacen fiesta de pijamas ( véase la foto)

martes, 21 de diciembre de 2010

Dibujos Navideños


Estas postales navideñas de mis niñas son dignas de exposición en el museo del orgullo de las madres del mundo en la ONU.  El Papá Noel feliz de Lucía ha ganado el segundo premio en el concurso de postales de L.D.A mí me gusta con o sin el premio porque soy la madre de la pantoja y punto. No sé qué diría Freud de tanto amor incorrupto volando por los aires. Este Papá Noel me parece un Beatle disfrazado cantando All you need is love, no puedo quitármelo de la cabeza. Cada trompetilla haciendo pim piribi rín me sugiere un corazón-globo de hidrógeno que se le escapa a John Lennon.
Debajo, pueden contemplar ustedes las obras de Blanca. El plagio de John Lennon  en versión cantante de góspel a punto de despegar también tiene su gracia.  Cambiar la barba tipo cumulonimbus por la  barba tipo cabra montés de la Sierra de Gredos le da un toque  malvado al conjunto. Miren cómo agita las manos, parece el helicóptero de Esperanza Aguirre. Pero lo que me encanta son los banderines de fiesta de pueblo que en realidad es como si  se hubieran  escapado del dibujo de al lado. Este es un pueblo feliz, donde todos los días del año se celebra el orgullo gay, uno nunca discute con el vecino a pesar de vivir muy pegados y las  lumbres se azuzan con ASL.  Imaginaba Blanca a su hermana Lucy in the skay with diamonds?


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cosas de mi casa que no son lo que parecen


Creo que necesito ayuda profesional.
Doctor, cuando friego, el rascador de la vitrocerámica que tiene cara de señor gritando me mira con tal angustia que tengo que soltarlo rápidamente. Uno de estos días, sin medir mis fuerzas voy a tirarlo por la ventana de la cocina con el consiguiente peligro de incrustárselo a alguien en el cogote. Llevar un rascador de vitrocerámica incrustado en el cogote es mucho peor que fregarlo; primero porque en el cogote no se pueden hacer torniquetes y segundo porque la angustia del señor angustiado del rascador se te cuela directamente por la brecha, contangiándotela este a tí por vía intravenosa o intracogotosa y ahí ya estás perdido.
No es la primera vez que me pasa, doctor, cuando descorcho una botella, mi abrebotellas sube los brazos en quinta posición de ballet ruso  y se convierte en una bailarina con pelos en el sobaco.Es una visión terrible. Otras veces, este mismo sacacorchos en vez de la bailarina, me parece un búho haciendo la ola y esto me da mucho más miedo que el rascador de la vitrocerámica. Creo que estoy volviéndome loca, doctor, mi casa está llena de cosas que no son lo que parecen. 
Siempre he sido un poco rara, pero todas mis rarezas eran controladas por mí. Ahora la imaginación se me dispara y esto no sólo me ocurre en casa; desde hace un año en la mesa de mi jefe hay una pinza-atril portadocumentos con cara de velociraptor y cuerpo de lombriz. En las reuniones del departamento, que son varias a la semana alrededor de esa mesa, no me entero nunca de nada,  y sin yo quererlo me monto películas estilo Parque Jurásico con ataques asesinos de estos velociraptor contra el aparato de sujetar el celofán que es un brontosaurio rojo bebiendo agua. Mi jefe está harto de que yo abra y cierre la boca de los velociraptor-lombriz mientras él habla de los alumnos con necesidades educativas especiales y me ha regalado todas las pinzas-dinosaurio que tenía.
Hasta las latas de tomate Solís que abro para echar en los macarrones de mis niñas, toman vida para sacarme la lengua con mucho retintín: se ríen de mí, doctor, y una no está toda la mañana limpiando y cocinando como madre abnegada para que llegado el momento de echar el tomate en los macarrones, venga una lata a sacarle la lengua. He probado a cambiar de marca, porque las únicas latas que sacan la lengua son las de Solís, pero siempre acabo rendida a sus encantos. No puedo deshacerme de ninguno de estos personajes monstruosos, creo que en el fondo y cada uno a su manera, me hacen compañía.
doctor, ¿cree que tengo un "poblema"? ¿debo seguir algún "pograma" de desintoxicación?

 

domingo, 12 de diciembre de 2010

Pájaro feliz



Desde aquí, las tres Caviedes damos la enhorabuena a nuestro amigo Alberto Sobrino que ayer presentó en sociedad su cuento " Pájaro feliz".
  Como no podía ser menos, este cuento, es uno más de los trabajos redondos de Alberto. Me encanta el pájaro feliz por su estructura- retahila encadenada al estilo Gallo Quirico, por su perfecto equilibrio de humor y ternura, porque todos sus pajaritos son dignos y achuchables y porque además de todo esto es un cuento con mensaje profundo. Y el mensaje profundo está ahí para quién lo quiera encontrar elegantemente discreto, sin pretensiones de adoctrinamiento moral ni moralejas baratas ni cursilerías  que  abundan tanto en el panorama literario infantil. Alberto, Roald Dahl estaría orgulloso de tí, como lo estamos nosotras.
Enhorabuena también por las amenizaciones payasiles y el número de la caja del que también somos fans.
Me tienen loca los ojillos del pájaro cojo....ainss




martes, 7 de diciembre de 2010

Tulipanes



En la serie de arriba, Lucía carga con saco de tierra, lo vuelca cuidadosamente y  lo esparce con maestría por el tiesto mientras Blanca con cara de asco se mantiene bien lejos para "no mancharse". En la serie de abajo, Blanca decide  dejarse de escrúpulos sangreazulescos para sujetar la maceta, descubre que el título de princesa disney y hortelana son compatibles  y tal es su emoción que hasta se lanza a meter la pezuña y hurgar en el sustrato, con afán imparable de hundir sádicamente los bulbos hasta el fondo con bastante ensañamiento, descubriendo así que el título de princesa disney y de asesina también son compatibles.
Hemos plantao tulipanes para nuestro regocijo personal llegado el momento y porque invertir en primavera es una manera alentadora de soportar el invierno en la estepa castellana. Dejé la jardinera con sus promesas de alegría multicolor en el lado del balcón más cerca de Willow, detalle prosaico, pero importante, a ver qué pasa.


sábado, 13 de noviembre de 2010

Setas


Yo pensaba que para encontrar setas de colores había que adentrarse en las profundidades de la Selva Negra, o que  había que vestirse de Tirolés y andar dando saltitos por la cuenca del Danubio cantando oh leré leré leré jijú pero resulta que no. Estas setas tan bonitas son de un pinar cualquiera. No puedo dejar de contemplar esa seta morada, tan exótica, y carnosa con todos sus pliegues perfectos por debajo como las varillas de un paraguas, no me digan que no es un prodigio de la naturaleza. Y las dos rojas de la izquierda tienen el cuello de la camisa de encaje de bolillos al estilo Cervantes. Yo cuando las miro me dan ganas de volver a creer en Dios. En qué estaría Dios pensando cuando las creó: ese día se levantó contento y tenía el cartucho de tinta nuevo, no como el día que creó el murciélago, que estaba a fin de mes y muy cabreao.



Y no serán estas setas las últimas que vean en el blog porque sospecho que nos hemos enganchao de forma súbita a tan emocionante búsqueda. Lucía casi no pega ojo de la emoción, impaciente como está de volver al campo para encontrar " lepiotas". No me pregunten qué subespecie de hongo es ese ni por qué conjunción cósmica Lucía lo conoce.En mi casa a veces se dan este tipo de expedientes equis . Yo voy a ver si encuentro una guía pero ya.

viernes, 8 de octubre de 2010

La caja-casa



Esta es nuestra caja-casa Y nuestro orgullo.Tuvimos la suerte de ir por la calle hace un par de semanas cuando divisamos en lo alto de un contenedor de papel esta caja pantagruélica, y qué quieren que les diga; hay gente que cuando ve un solomillo al roquefort o unas fabes con almejes se le salen los ojos de las órbitas.A mí se me salen los ojos de las órbitas cuando veo cajas de cartón gigantes tiradas por la calle o en su defecto cualquier cosa tirada a la basura que me pueda servir para algo. Esto es algo que he heredao directamente de mi madre, que a su vez lo ha heredao directamente de su padre, mi abuelo: un gran hombre, al que dedicaré una entrada en exclusiva un día de estos. Este abuelo mío, tal como yo lo recuerdo siempre andaba coleccionando cajitas o transformando cosas. Pero en los anales de la historia familiar se asegura que la primera amante de las cajas, y de la manipulación y reconversión de cosas era su madre; mi bisabuela que seguro lo heredó de un tío de finales del siglo pasao y así hasta llegar a mi primer antepasado cromañón guardador y transformador de cosas que convertía los cocos que tiraban sus vecinos en vajillas talladas con bisontes y escenas de caza,y hacía uñas postizas con sílex pocho. No sólo hay gente que se relame con un solomillo al roquefort, también hay gente que hereda fortunas y títulos nobiliarios, pero a la rama de los Castrillo que a mí me toca nos da por heredar manías y perpetuarlas geneticamente hasta el final de los tiempos.
Bueno, vayamos al grano. La caja estaba altísima y tuvimos que hacer un castell humano para poder alcanzarla entre las tres y luego una cadena tipo currela inglés de la revolución Industrial para sacar todos los papeles y envoltorios que contenía, por no hablar de las dificultades de doblaje y transporte bajo la mirada asesina de los que se suelen relamer con los solomillos al roquefort pero no con cajas de la basura. No relato el momento de subir la caja por la escalera de la comunidad e intentar doblar la esquina: que sirva de imagen ocho pies de distintos tamaños empujando, mientras Willow se santigua.
Pasen a ver el floripondioso resultado del proceso de tuneado. Mi autoría acaba en los agujeros de las ventanas, lo demás es obra de Blanki y Luli.

Una idea genial de Lucía la de pintar la luna en la ventana redonda. No sé si se aprecia pero en cada pared hay una decoración temática: 1) primavera tropical con superpobalación de insectos 2) Noche misteriosa con luna decreciente y lechuza- oráculo 3)pared de diseño Ágata Ruiz de la Prada 4) árbol solitario y apocalíptico.
Eso rojo cuadrado del medio es una tele de plasma y lo de debajo son los mandos.



La casa-caja ha sido el mejor juguete de las C en mucho tiempo. Blanca ha metido dentro 13 muñecos; convirténdola en una caja-casa-arca de Noé. Pasa horas ahí dentro ejerciendo de maestra, echando broncas a esos pobres 13 muñecos o dándoles besos tipo ventosa. Es muy interesante escuchar a una caja de cartón echar broncas, cantar o moverse; se mueven las cuatro paredes a la vez.Da bastante yuyu.
No sé cómo deshacerme de la caja ahora. Sospecho que va a ser un drama. Tampoco me atrevo a dejarla en el contenedor de papel; lleva nuestra vida escrita. Es como abandonar a un hijo.

jueves, 22 de julio de 2010

VI día del espantapájaros


El sábado asistimos devotamente y por tercera vez al VI día del espantapájaros de Serrada. Nuestra aportación fue este bicho verde medio extraterrestre y un Bob Esponja super esponjoso de cuerpo reciclado que fue hasta hoy nuestro cesto para la ropa sucia. No es mal destino para un viejo cesto de la ropa sucia acabar pintao de azul en medio de una era de Serrada. Yo si fuera un cesto para la ropa sucia estaría encantado porque Serrada mola y molan sus habitantes, que nos reciben con aplausos, nos dan de comer cosas muy ricas y nos dejan bañarnos en la piscina porque el día del espantapájaros se pasa mucho caló. Este detalle no se debe pasar por alto.Se pasa calor, pero los devotos del día del espantapájaros somos como los devotos de la virgen del Rocío o los participantes del Paris-Dakar y no nos importa sufrir: ya puede estar el termómetro a 100 grados Farenheit,la región medinense en alerta roja fosforito, que el fan del espantapájaros va a Serrada. Y va a Serrada, incluso si ese fan hipotético del espantapájaros, se hubiera o hubiese levantado con jaquecas, dolor de muelas,dos flemones y un cólico al riñón.
Como novedad este año, Alberto Sobrino hizo una puesta en escena improvisada que sospecho va a crear precedente. Porque no sé si lo saben ustedes pero Alberto de un tiempo a esta parte es payaso. Es la primera vez que lo veo hacer de payaso profesional.Sólo conocía el payaso literario comiendo macarrones, y el payaso ilustrador dibujando tetillas pequeñitas a las mujeres, no conocía al payaso-payaso sin más pero la función del otro día marcó un hito en la Historia de la humanidad de Serrada y en la mía en particular: me redescubrí riendo a carcajadas y lagrimones como en mi adolescencia, armando bastante escándalo público a mi alrededor,cosa que por cierto, con la distancia de los días me da bastante vergüenza. En realidad una vergüenza minúscula comparada con el nivel de endorfinas. Un día redondo con entrevistas de la prensa y primer plano de los telediarios(parte 4 minuto1), que ya querría La Pantoja para su Paquirrín. Para más fotos no dejen de visitar el blog: El día del espantapájaros


jueves, 17 de junio de 2010

Dibujos

Este es un burrito asustado que ha hecho Blanca. No es de Chernobil. Tiene 6 patas para "ir más rápido". Me encanta

La ovejadrilo es una raza de oveja entre las muchas que Lucía ha incluido en su "ovejario". El pastor de ovejadrilos no puede despirtarse ni un momento porque su rebaño es canibal, así que como medida de seguridad suele subirse a los árboles.

La oveja-abeja es una especie que todos estábamos esperando; de sus ubres ovejiles sale miel y queso indistintamente. Hace vuelos acrobáticos.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Esto que tengo en la espalda no es un "tres en raya" ni un estigma delatador del origen marciano de mi estirpe. Esos círculos a modo de ventosa asesina podrían ser los síntomas de la primera transformación universal de mujer en pulpo, una mujer-pulpo protagonista de pelis de Steven Spielberb, una mujer con el futuro solucionado de por vida, que firmaría autógrafos con sus ocho brazos por los cinco continentes y que nunca más tendría que volver a dar clase en un instituto de Zamora. Algún listillo entendido podría pensar que se trata de epicutáneas o parches para detectar ciertas alergias. Pero tampoco. Lo que tengo en la espalda es una modernez sin precedentes en la historia del género femenino plural. Se trata ni más ni menos que de un dispositivo inteligente para mejorar la calidad de nuestras vidas humanas, un dispositivo inteligente para ser más feliz y para que nuestra existencia discurra por caminos fáciles y anodinos evitando que especímenes como yo nos metamos en líos. El " total japines sistem like a perdiz" es un producto de venta en teletienda que se paga en cómodos plazos sin intereses y al que no pude resistirme. Construido con adn de baba de caracol col col saca los cuernos al sol, colágeno puro de vértebra de ballena jorobada, y miles de electrodos microscópicos de la tecnología punta nipona, el " total japinness system , like a perdiz" se adapta perfectamente a las terminaciones nerviosas humanas, estableciendo una fluida comunicación con nuestro hipotálamo y otras partes esenciales de nuestro cerebro, a través de iones chispeantes de color rosa fosforito.
Cada persona, consciente de sus defectos y excesos, puede hacerse instalar botones diferentes que con un sólo click le harán más feliz que una perdiz.
Yo me hice instalar los siguientes botones: (de izquierda a derecha y de arriba a abajo)

1) Cierre de pico centralizado.
Ideal para cuando empiezo a cascar todas mis intimidades por doquier como una ingenua, sin percatarme de sus trágicas consecuencias.Útil cuando una vecina te somete a interrogatorios en el ascensor, ante la posesión de un secreto de sumario que no puedes desvelar o para el trato con esa gente que le encanta urgar en tu pasado y en tu intimidad a cambio de una cerrazón criptográfica sobre su persona. de esto hay mucho. Nada. El cierre de pico centralizado es la solución a mis problemas.

2) Modo silencio.
A diferencia del cierre de pico centralizado que tan sólo nos cierra el pico, el modo silencio te deja literalmente sin voz. Es ideal para escuchar monólogos ajenos sin intervenir, cuando por ejemplo existen peligrosas diferencias religiosas o políticas. Me activaré el modo silencio por ejemplo cuando en el café con las encarnis todas manifiestan su devoción por Rouco Varela o ante una procesión de requetés. Puede ser útil para ligar depende de con qué tipo de hombres porque te permite dar una impresión de docilidad y de maria magdalena arrepentida que gusta mucho en determinados ambientes. Al contrario de lo que se cree, ser una mujer decorativa nos puede llevar muy lejos. Los tratados de urbanidad, siempre dijeron que la mujer debe ceder su protagonismo, saber escuchar y asentir. Pero si eres de las, que crees que tenes algo que aportar, sal con mordaza o ponte en modo silencio antes de que sea demasiado tarde.

3) regulador de volumen ( viene de serie)

4) Modo vueling (viene de serie)

5) Inhibidor de emociones negativas
Este botón de una utilidad sin parangón te evitará todo tipo de disgustos innnecesarios, tantos los que tienen su origen biológico ( síndrome pre-mentrual, menopausa etc) como lo que tienen su origen en factores externos ( presencia de la suegra, visita de los testigos de jehová, apertura de cartas con recibos del gas, malas notas de los niños o subida de los precios del petróleo. Este botón no impedirá que siga habiendo sutmanis en Sri Lanka, ni que haya niños trabajando en las minas de Bolivia mascando coca y enfermos de silicosis mientras tú estás repanchingado delante de una tele de plasma, pero te permitirá impermeabilizar tus emociones y tu conciencia sin necesidad de hacer nada para que las cosas mejoren. Con el inhibidor de emociones negatigas, se podrán seguir violando sistematicamente los derechos humanos y los tuyos propios sin que te te afecte lo más mínimo.Al apretar el botón se oye una voz que dice "A mí, plin, yo duermo con pikolín" y al instante sientes cómo tus penas se desvanecen. Con este botón pueden aguantar todo tipo de broncas y humillaciones del jefe con una sonrisa boba que le dejará muy descolocao. Este botón mola y mucho.

6) Inhibidor Creativo.
Es un botón que te impedirá crear. No es que la creatividad sea mala, pero cuando una quiere llevar una vida anodina y ordenada es mejor no ser creativo. Es muy normal que uno de eso días en los que estoy planchando una montaña de ropa como el Anapurna, de repente me invadan unas ganas terribles de hacer algo: un móvil sonoro con latas de cerveza y llenas de granitos de cuscús para ver cómo suena, un palo de lluvia del amazonas decorado con bragas viejas o escribior en el blog. Socorro. Eso es lo más peligroso de todo. Escribir en el blog, sobre todo antes de tener el botón del pico cerrao. Por eso a veces está muy bien apretar al botón de inhibidor creativo. Al instante tu mente se queda en blanco y te enfra una furia limpiadora que te invade por dentro y se nota por fuera: Con los ojos salidos de las órbitas y centrifugados vas por la casa como si te hubieran inyectado anfetaminas, sacando brillo a los cristales, limpiando el polvo de todos los rincones, pertrechada de tecnología punta: vaporeta, cillic bang ( la suciedad se va en un bang) y Estrella ( que pisas y no deja ni huella ), guantes, estropajos de fibras, Neútrex Futura ( blancura sin salpicadura) te sientes un ser feliz enviado por Dios para cumplir una misión: limpiar la taza del WC se convierte en la cúspide de la felicidad y allí arrodilla con la escobilla en la mano, y los ojos alzados hacia la divinidad,al tiempo que experimentas un gran orgasmo, das las gracias por haber sido elegida, y le imploras por favor que no tarde en darte mugre para las juntas de los azulejos del baño porque ardes en deseos de limpiar. Por la mañana, al día siguiente, cuando miras a tu alrededor y te ciegan los destellos de la pulcritud, te sientes orgullosa por no haber cedido a la demoníaca tentación de crear cualquier cosa inservible.

7) Desactivador del sentido del humor.
No hay peor atributo para un ser humano que el sentido del humor. El sentido del humor es una desgracia en sí misma. Una de las fijaciones más crueles de la gente sin sentido del humor, es pensar que los que lo tenemos somos gentucilla que no se toma la vida en serio. Nuestra sociedad acepta bien el sentido del humor básico, que es ese que nos permite por ejemplo carcajearnos cuando alguien se cae de una silla o se le escapa un pedo en mitad de la clase de yoga. Pero todo lo que se salga de ahí está mal visto. Si por ejemplo alguien respetable escuchara las conversaciones telefónicas que tenemos Marcos y yo, nos mandaría directamente a la guillotina. Sólo aquí y entre amigos, me atreveré a confesar la risa que me causan algunas esquelas del ABC con su ristra de títulos nobiliarios que son el colmo del ridículo, o por qué siento el impulso irrefrenable de hacer llamadas perdidas a mi primo Rubén cada vez que en televisión sale María del Monte. Lo nuestro es una desgracia compartida; pero no siempre se está en territorio amigo.Hay situaciones cotidianas que son de una risa irresistible y que nos pueden meter en serios aprietos, así que decidí instalarme este botón de urgencia. Hoy sin ir más lejos, entré en secretaría a pedir un extracto de notas y el secretario me dijo:
- vaya, Sara, parece que hoy estás triste
y yo le contesté: - pues sí, la verdad tengo una increible depresión post-parto. Se hizo un silencio embarazoso y al momento una de las secretarias me dijo: - pero ¿tu hija pequeña no tiene cuatro años? ¿ cómo vas a tener depresión post-parto ahora? en momentos así, y de no haber apretado el botón de pico cerrao a tiempo, siempre nos queda la opción de apretar el desactivador de humor.

Y por último dispongo, por supuesto de los botones:
8) On
9) Off
Imagino que no hace falta haber obtenido el proficency para saber que con estos botones uno se apaga y se enciende.
Para todos ellos dispongo de mando a distancia porque como comprenderán ustedes para poder manipularse en la espalda hace falta tener brazos muy largos y muy flexibles, con un codo invertido que se doble para afuera o ser contorsionista del Circo del Sol.
Y lo más importante: a los botones les doy sólo yo.
Soy una mujer biónica, pero no tonta.

* necesito sugerencias para nuevas funciones y botones

domingo, 9 de mayo de 2010

casitas para pájaros (como tú)

Hace ya un mes hicimos estas casitas personalizadas para pájaros que a estas alturas igual, quién sabe, ya están repletas de huevos a punto de eclosionar o de polluelos larguiluchos y cegatos esperando que mamá-pollo o papá-pollo les meta un mosquito en el pico. A decir, verdad, no sé muy bien cómo y cuándo es el ciclo: no sería de extrañar que nos hayamos pasado de fecha y nuestros nidos de amor pajaril estén vacios hasta el año que viene. En cualquier caso, que nos quiten lo pintao a las. Mi padre anduvo merodeando por allí, muy preocupado por asuntos técnicos. No hay nada peor para un entuasista que tener cerca a alguien con preocupaciones técnicas. En el momento emocionantísimo en el que me disponía a colgar las casitas en el primer árbol, bajo la atenta y devota mirada de las dos mini-caviedes, me sentía campestre y feliz como Ana de las tejas verdes trepando por mi escalera de madera, respirando hondo el olor a prao de Cantabria y escuchando el canto del gallo de la vecina cual banda sonora original de nuestra propia peli-cursi quasi-victoriana, cuando veo aparecer otro careto allá abajo. Antes de enfocar bien entre las hojas, pensé en la posibilidad de que un Brad Pitt asalvajao con barbas y melena al viento como en " Leyendas de pasión" hubiera aparecido del más allá para sujetarme la escalera y tenderme sus torneados brazos de héroe americano en caso de caída. Pero los hombres del más allá, sólo se aparecen a las mujeres del más acá, en los anuncios de Tenn y bajo apariencias de mayordomos horribles, peores aún que los sapos de los cuentos.
El careto enfocado era el de mi padre que venía a hacerme una lista de sus preocupaciones técnicas:
preocupación técnica nº 1.Ubicación. "Has puesto las casitas demasiado abajo en el árbol y por lo tanto al alcance de depredadores nocturnos de la fauna cántabra" (cuegles, ojáncanos, diablus con cuernus y tó, además de lechuzas, culebras, roedores carnívoros gigantes y el temible "Ambliu" por excelencia).

Preocupación técnica nº 2. La pintura. "Ningún pájaro va a entrar en esas casas pintadas con témpera escolar, seguro que el olor les repele y además si llueve se va el color, van a quedar hechas una birria, ha dicho el del tiempo que mañana va a llover, se va a escurrir la pintura, ya verás qué chapuza, bueno, tú verás...."

Preocupación técnica nº 3. El cordón. "¿ y has comprado esas casitas con el cordón para colgarlas o se lo has puesto tú? ese cordón puede ser letal para los polluelos, porque se moja y a través de él llega la humedad hasta el interior, caerán las gotas encima de los polluelos que no saben volar y morirán de frío."

Preocupación técnica nº 4. "El tetra-brick. Ese brick de leche que has pintao no sé yo si sirve para casa de pájaro. No transpira, ahí el aire que entra no puede salir lo que provoca una condensación horrorosa, los pobres pollos se morirán de asfixia".

Reflexión final y conclusión. "Hija, no sé para qué tanto empeño en dar alojamiento a los pájaros. Los pájaros se hacen sus propios nidos donde pueden, por ahí por las ramas, yo soy de aquí y nunca he visto que se pongan casas con tejado a dos aguas a los pájaros, tu madre y tú siempre hacéis cosas muy raras. Me voy".
Mi padre está convencido de que el frikismo es una cosa de las C, se olvida del episodio del cortauñas gigante.

Cómo explicar a un padre cántabro y amante del razonamiento lógico que me acaban de bajar los niveles de estusiasmo para lo que me queda de vida y parte de mi primera reencarnación, que la persona que nazca por mí en la otra vida, tendrá que pagar ocho karmas por esto en un monasterio budista con el pelo rapao, condenado a rezos en sáncrito de rodillas delante de una flor de loto.
Cómo explicar a un padre mega-racional que el objetivo del asunto era el placer estético en sí mismo, sumado al deseo altruista de regalar una vivienda a los pájaros del pueblo, sin tener que declarar a Hacienda ni nada, y que persiste además de todo eso, el deseo que hacer viviendas pajariles que atiendan a la diversidad: las dos primeras, claramente de corte vasco parecen dos caseríos de Renteria, ideales para grandes familias de gorriones ligeramente aberchales. La de brick verde con agujero pequeño y psicodélico, para pájaros recién emancipados. Como primera vivienda para un arrendajo, por ejemplo no está mal. La del brick rosa con agujero gordo sería ideal para cualquier pájaro sobrealimentado de los que dibuja Alberto Sobrino y el dúplex del final, no me digan que no es un diseño de vanguardia, podría ser útil para pájaros-Catote, que no se animan a abandonar facilmente a su madres-lako o para una pareja de pájaros intelectuales gays, que los hay. Diseños todos hechos con mucho amor hacia la comunidad pajaril y que ahora se ve empañado por preocupaciones técnicas que me quitan el sueño. Bueno, pasen y vean.